
Ayer al salir del cine había un matrimonio de mediana edad que nos preguntó cómo se salía del centro comercial.
La verdad es que cuando vas al cine en el Berceo y sales más tarde de las 10 de la noche salir de allí es toda una odisea. La cuestión es que hay dos salidas, una de ellas es bajando por las escaleras mecánicas hasta el parking subterráneo coger el coche y salir. La otra es a través de unas puertas que te llevan a una terraza y de allí al parking exterior. Pero todo se complica cuando es la primera vez que vas y las puertas que te permiten salir directamente al parking exterior se encuentran cerradas.
Los señores optaron por perseguirnos hasta en parking subterráneo y una vez allí con cara de preocupación nos dijeron:
- “pero es que…. nosotros hemos aparcado fuera, y no hay manera de salir….”
Les explicamos que arriba había una puerta por la que accedías al exterior y ellos nos contaron que no había manera de abrirla. La preocupación del matrimonio era cada vez más notoria, sus caras se acentuaban por momentos.
Kar, en un alarde de arte les invitó a subir al coche y a sacarlos donde estaba su vehículo. El matrimonio aceptó gustosamente. Así que montamos a los señores desconocidos en nuestro coche, y los sacamos fuera.
El trayecto dio mucho de sí.
La señora no hacía mas que exclamar:
- “última vez que venimos a este cine… mira que no saber salir…”
Mientras el señor decía:
- “la próxima vez al cine de toda la vida….”
- “¡Claro! Es que nos hemos empeñado en venir a ver esta película y como no estaba en otro cine….”
A todo esto hay que sumarle que en el asiento trasero íbamos 4 personas, yo encima de la pobre yogui y mientras Anuski llamándonos por teléfono para preguntar qué tal había estado la peli….. Todo un caos jejeje.
Cuando aparcamos a los señores al lado de su coche y nos fuimos para casa empezó a volar nuestra imaginación.
¿Os imagináis que nos dejan encerrados en el centro comercial sin poder salir? Aprovecharíamos a entrar en todas las tiendas de ropa, y de juguetes…. podríamos hasta echarnos mil perfumes de esos caros y comernos un plato de pasta en algún restaurante… Cuando nos habríamos cansado de “pindonguiar” iríamos a buscar al segurata para irnos a casa y entonces pasaríamos a un thriller en el que no llegaríamos a encontrar en toda la noche al segurata. Ó mejor, el segurata pensaría que seríamos ladrones y nos perseguiría pero a la vez se escondería de nosotros….
- mmmmm ¡hay que meter algo de sexo!
- Ah! pues sí, alguien se tendría que tirar al segurata….
Luego pensamos en la conversación que llevarían los señores en su coche:
La señora: “ay….. ¡pero qué vergüenza! ¡mira que no saber salir….!”
El señor: “¡claro! Te has empeñado en venir a ver esta….”
La señora: “¡¡pa´rato pensaba yo que no íbamos a salir!!”
El señor: majos, estos chicos ¿verdad?
La señora: ¡¡¡majííísimos!!! Qué graciosos…..
Y nosotros mientras orgullosos de salvar a un matrimonio “desconocido” de un pequeño caos. Una aventura genial para terminar una tarde de cine.
Chicos nuestro destino esta escrito somos carne de musical, de cine y de aventuras. Fijo que esta historieta también da para mucho.
“SEMOS LOS MEJORES”